CASO VERÍDICO. Cosas que tiene la crisis.

 

 

Un recién parado se presenta a la Oficina del SERVICIO ANDALUZ DE EMPLEO de Sevilla, buscando trabajo y ve un anuncio en un stand en el que se solicita un "Asistente para Ginecólogo".

 

Bastante  interesado se acerca al que atiende y pregunta:

 

- ¿Me puede dar más detalles acerca de este puesto?


El empleado revisa sus archivos y dice:

 

- ¡Ah! sí, aquí está. El empleo no  requiere ningún estudio específico, tan sólo el certificado de escolaridad, y  consiste en  que se prepare a las damas para su examen con el ginecólogo. Debe ayudarlas a desnudarse, lavar con delicadeza sus partes íntimas, aplicar espuma y rasurarles con cuidado el vello púbico, y después untarlas con aceites suavizantes las ingles y los senos para que las revise el doctor. Tan sólo se ofrece un sueldo mensual, para empezar, de apenas 1.000 €, en verdad que es muy poco, y  además si le interesa hay que ir hasta Málaga.

 

- No hay problema, interrumpe el muchacho con un hilillo de baba cayéndole por la parte derecha de la boca y visiblemente eufórico, ¡trabajar en Málaga es como trabajar en Sevilla!

 

 

A lo que el funcionario, algo aireado, le contesta:

 

- ¡El trabajo es aquí en Sevilla,  gilipollas, lo que pasa  que la  fila de solicitantes ya va por Málaga!