HEREDEROS.

Dos amigos conversando:


-Pues mi padre cuando murió, me dejó a mi todo el centro del
pueblo ya que a mi hermano mayor le había dejado la periferia;  a mi hermano pequeño, le dejó las aldeas. Se portó muy bien conmigo dejándome todo el centro.

-No sabía que tu padre fuera  tan rico, no me lo podía imaginar.

-¿Rico?, ¿quién ha dicho que fuera rico?...¡él era repartidor de butano!