Linares 2003: El retorno. (The Linares’ Return)

Por Carlos Martínez y Luis Martínez

 

De izquierda a derecha: Luis Martínez, Jorge D. Garcia y Carlos Martínez.

El pasado 21 de febrero comenzó una nueva edición del prestigioso torneo de ajedrez de Linares y como era de esperar una pequeña expedición albaceteña fue a observar el evento (como en la edición anterior).

Este año prometía ser una de las ediciones más interesantes, y no decepcionó. Hay que tener en cuenta que en los enfrentamientos hubo más “morbo” de lo normal ya que cuatro de los siete participantes se enfrentarán dentro de unos meses para disputarse el título mundial, Kasparov vs. Ponomariov en Buenos Aires (Argentina) a mediados de junio y Kramnik vs. Leko (este último brillante vencedor del Torneo de Candidatos que se celebró en Dubai) en una fecha aun por determinar.

En la madruga del 28 de febrero al 1 de marzo comenzó nuestra andadura hacia Linares (4 horas y media de autobús!), a diferencia del año anterior el viaje fue tranquilo ¿sería porque en vez de tener Jorge como acompañante a un “pastillero” tuvo a una viejecita muy simpática (pero de pueblo)? o ¿sería porque Jorge se lo pasó entero durmiendo mientras nosotros veíamos Pearl Harbor? Así que a las 9:30 llegamos a la acogedora ciudad de Linares.

Nos instalamos pronto en nuestro hostal, y como estábamos cansados del viaje y no teníamos nada que hacer nos acostamos un rato. Ya a las 12:00 salimos a dar una vuelta por la ciudad y a buscar un par de carteles del torneo, aunque no encontramos ninguno. Fuimos al Hotel Aníbal a ver si teníamos mas suerte, pero nada, ningún cartel, ¡nadie tenía alguno!, así que nos fuimos a comer a un restaurante chino que nos sonaba que estaba cerca del hotel, tan cerca que estaba a dos metros. Después de la rica comida fuimos para el “hall” del hotel por si algún jugador interesante se “dejaba caer”. Allí vimos a Teimour Radjabov (esa es la conclusión que sacamos después de unos minutos discutiendo si era o no) con el que nos hicimos una foto (firmas no porque principalmente no teníamos donde nos firmara aun).

Nosotros junto al GM azerbaijano Radjabov.

Después de la foto nos dirigimos a la sala de juego (para coger sitio). Este año la entrada a sala era como un pequeño museo de obras de arte sobre el ajedrez (la mayoría muy muy abstractas). Cogimos la “radio” (dando previamente el DNI) para oír los comentarios que este años corrían por parte del periodista Leonxo García y nos sentamos a la espera del comienzo de la ronda.

Ronda 7:

En esta jornada se disputó uno de los enfrentamientos más esperador Leko – Kramnik (que como ya comentados será una de las “semis” para el título mundial). Fue la primera partida en terminar, fue una interesante pelikan que cuando estaba en el momento cumbre se acordaron tablas (decepcionante, muy decepcionante porque aun quedaba mucho por jugar).

 

Leko – Kramnik, campeón y subcampeón del torneo.

Otro de los enfrentamientos “estelares” de la jornada fue el disputado entre Kasparov y Anand, la partida fue una defensa Caro Kann en la que Kasparov mantenía un leve ventaja que supo explotar muy bien y así conseguir una victoria que, además de subirle la moral, le ayudó a escalar puestos en la clasificación.

Kasparov - Anand

El último encuentro fue el de Ponomariov – Vallejo, la partida estuvo bastante equilibrada y la presencia de alfiles de distinto color en la posición hacia pensar en las tablas, pero Ponomariov demostró porque fue campeón mundial y echándole garra y aprovechando algunas jugadas desacertadas de Paco por los apuros se alzó con la victoria.

El representante español hizo un buen papel.

También estuvimos viendo el “duro” Torneo Abierto que este año contaba con una participación de mucho nivel (puede que influyese el suculento primer premio que era de 10.000€ (unas 10.000 pesetas de las de antes como diría Carlos Lozano (OT)), además del Torneo Internacional de Ajedrez para Ciegos en el que estaban los mejores jugadores del mundo y que un “compatriota” nuestro, el castellano manchego Rafael Portugués, estaba disputando. Hubo un momento que casi se nos ocurre preguntar a la organización si Jorge podría participar el próximo año si se quitaba las lentillas, pero bueno, nos quedamos con las ganas…

Después de esta interesante ronda, conseguimos hacernos una foto con Leko, además de su autógrafo y exhaustos por la dura jornada nos fuimos a cenar al “Burguer” y a descansar, aunque descansamos poco porque la película porno no nos dejaba cerrar los ojos, y tuvimos que verla hasta el final porque Jorge quería saber si al final se casaba la chica.

Al día siguiente y tras un desafortunado intento de “ducha” de Jorge (ya que no iba) abandonamos nuestro hostal cargados con las maletas y nos dirigimos al Hotel  Aníbal. Cuando entramos al hotel nos encontramos con el MI argentino residente en Albacete Horacio Saldaño el cual muy amablemente nos dejó guardar nuestras maletas en “sus aposentos” (Gracias otra vez), pero tendría que ser después de comer, así que tuvimos que entrar al comedor del hotel cargados con todas las maletas, suerte que nos pusimos en una mesa que estaba en una esquina y dejamos ahí “camufladas” nuestras cosas. Mientras comíamos (una comida muy rica, un poco cara, pero rica) vimos con iban llegando los maestros. Leko entró con su mujer y en chándal, eso nos sorprendió, primero porque era la primera vez que veíamos a Leko sin traje y además es que su mujer esta de muuuy bien ver.

El vencedor de Linares Peter Leko junto a su mujer.

Después vino Radjabov (que se sentó en la mesa de al lado) con su familia. Después llegó Vallejo acompañado de su entrenador Vera, en esta ronda Vallejo descansaba así que no se dio prisa en comer. Después una sombra atravesó la puerta como un rayo era Kasparov (en su cara se mostraba un gesto de malhumor y concentración, ¿sería porque se enfrentaba con su bestia negra Kramnik?), “Kaspy” demostró que también es una bala comiendo, porque en 10 minutos ya se estaba marchando a la misma velocidad con la que entró. Luego entró Illescas (entrenador de Kramnik) ¡solo!, seguramente Kramnik habría comido en su habitación y estaría descansando para el duro encuentro que le esperaba. Así que después de estar comiendo entre tanto maestro sacamos una conclusión: ¡Radjabov se deja las patatas!

A las 15:00 y después de dejar las maletas en la habitación de Horacio nos dirigimos a la sala de juego, ese día se encontraba la sala especialmente llena, pero de todas formas cogimos buenos sitios. Antes de empezar la ronda nuestro espíritu paparazzi nos hizo conseguir la firma de Anand.

Ronda 8:

Esta ronda también prometía ser muy interesante (como todas), se disputaban las partidas: Ponomariov – Anand, Kasparov – Kramnik y Leko – Radjabov. Además por suerte para los espectadores en esta jornada además de los comentarios de Leonxo tuvimos los comentarios y entrevistas a Vallejo, De la Villa y Ljubojevic, lo que hizo más amena la ronda.

La primera de las partidas en terminar fue la de Leko – Radjabov, fue una apertura francesa en la que Leko siempre tuvo algo de ventaja y llevó la iniciativa, en la jugada 23 Radjabov se equivocó (imaginaros la magnitud del error que hasta a nosotros nos pareció “malota”), Leko no lo desaprovechó y en pocas jugadas gano al azerbaijano. Al mismo concluir la partida salimos a ver si conseguíamos el autógrafo de Radjabov (aunque lo veíamos difícil, porque nadie está de buen humor después de perder una partida), pero para variar nos equivocamos ya que Radjabov no puso ninguna pega y firmó a todos los que querían.

Leko – Radjabov.

Al poco terminó la partida Kasparov – Kramnik, la partida fue una apertura española, pero no una variante berlinesa (con la que Kramnik había cosecha buenos resultados en su match con Karparov), la partida fue muy interesante y el resultado era incierto, después de la jugada 27 Kramnik se “dejó” una combinación que hacía que Kasrparov consiguiese jaque continuo y éste al ver que la posición estaba igualada (y aunque no fuese lo que más le conviniese) la aceptó. Hay que destacar la multitud de gestos que nos brindó Kasparov durante la partida y que hizo que en más de un momento (gracias a los avisos de Leonxo) que toda la sala centrase su mirada en la cara de Kasparov.

Kasparov-Kramnik, todo un espectáculo.

La sala de juego se vacío momentáneamente al término de esta partida, no éramos lo únicos “caza-autógrafos”, después de una larga espera salió Kasparov ¡sonriendo! ¿significaba esto que el “Ogro” estaría dispuesto a complacer nuestra sed de autógrafos?, muy pronto obtuvimos la respuesta cuando al acercársele una niñita feliz con ojos lacrimosos (de emoción) con su tablero y su rotulador Kasparov pasó de largo de ella, los aficionados, como las aguas del Mar Rojo hicieron con Moisés, se apartaron dejándole paso. Menos mal que al poco salió Kramnik y este si que firmó a todo el mundo, e incluso se hizo una foto con nosotros (en parte por un problema de matemáticas, ya que quien nos hizo la foto se olvidó que Luis y yo éramos 2 en vez de 1).

 

Haciendo uso de las últimas tecnologías de diseño gráfico hemos logrado integrar a Luis en la foto con Kramnik

La última partida en terminar fue la de Ponomariov – Anand, fue una siciliana con 3.Ab5 (no se ahora mismo el nombre de la variante), la partida fue muy cómoda para Anand que tuvo siempre la igualdad e incluso ligera ventaja en algunos momentos, pero fue en los apuros de tiempo de Ponomariov donde Anand dejó escapar la oportunidad de la victoria, al final se llegó a una posición en la que parecía que Anand iba a ganar (Leonxo decía Ponomariov estaba perdido), el ucraniano se sacó una jugada de la manga que hizo que a la jugada siguiente la partida terminase en tablas.

Ponomariov – Anand.

Al término de la partida Ponomariov no quiso firmar, pero le cazamos a la entrada del hotel y conseguimos un autógrafo y una foto con él (pero su entrenador tuvo “problemas” con el zoom y otra vez uno de nosotros se vio fuera de la imagen).

En el hall del hotel vimos a Kasparov, con su gorro-boina, y acercándonos con cautela y con cara de buenas personas le pedimos que nos firmase (¿Por qué no le pedimos un foto?, necios de nosotros), así que ya teníamos todas las firmas,… o no… nos faltaba la de Paco (la que a primera vista parecía las más sencilla). Recogimos nuestras maletas y nos instalamos en la cafetería para jugar unas rapidillas. Allí jugamos y jugamos, y Jorge perdía y perdía (bueno, eso era porque jugaba uno ayudado por los demás). Nuestra desesperación por no tener el “pleno” de firmas nos hizo imaginarnos que Paco bajaba en pijama y nos decía “joder tíos, lo siento se me olvidó que os tenía que firmar”, así hasta que de repente de la puerta del comedor salió ¡Vallejo! y en cuanto le vimos le paramos y le pedimos su autógrafo, la cara de Paco cambió de repente, su mirada se hizo melancólica y se hecho la mano a los ojos (pensamos “¿será porque esta emocionado?”) y entonces dijo Paco “joder, se me ha metido algo en el ojo”.

Vallejo, como siempre, muy simpático.

Después de que nos firmase, nos hiciésemos una foto con él y de entrevistarlo con preguntas tipo Leonxo, nos dispusimos a irnos a la estación. Y así concluye nuestro viaje a Linares… ah no!!... antes de irnos nos hicimos la ya tradicional foto con Arizmendi, esta vez acompañados también con De la Villa….

Conclusiones que sacamos de esta bonita experiencia:

-         Linares está lleno de “bacalas” y de manadas de bellas mujeres.

-         Las cajas gigantes de maquillaje valen mucho.

-         Jorge es gay.

-         Carlos es gay.

-         Luis es gay.

-         El próximo año repetimos.

-         Si queremos ganar a Kasparov tenemos que dejarnos las patatas.

-         Y que… para variar RENFE siempre llega TARDE…