“AJEDREZ Y PSICOLOGIA”

v     El juego del ajedrez activa las cualidades básicas de la inteligencia:

 

1.     ATENCIÓN

2.     MEMORIA

3.     CREATIVIDAD.

 

v    El ajedrez, desarrolla la  AGILIDAD MENTAL Y LA CAPACIDAD DE CONCENTRACIÓN.

 

v    El ajedrez debe contribuir a fortalecer el autoconcepto de cada uno, siempre que llegue a la conclusión de qué si quiere, puede; debe convencerse que tan sólo se trata de un juego, donde lo importante no es ganar ni perder sino distraerse y disfrutar con ello.

 

v    Desde pequeñitos (4 ó 5 años) son capaces de colocar las fichas en su lugar correspondiente, luego según la capacidad de cada uno, se irán adentrando en el juego. Deben ir convenciéndose de que no es tan difícil, que son capaces de ir mejorando cada día su nivel de juego.

 

v    Al convencerles de que es solamente un juego, no deberemos en ningún momento exigirles más de lo que puedan dar de sí, evitando crear en ellos el desánimo y las dudas, con lo que se sentirían mal, convirtiendo una práctica placentera en un trauma.

 

v    Una vez conocido el juego, en un nivel mínimo pero lógico, podremos ir adentrándonos un poco más, creando hábitos de estudio, trabajando todos los días durante un tiempo determinado ( no muy amplio, para no convertirlo en un obligación indeseada) sobre la misma hora y en un lugar tranquilo y acogedor.

 

v    El jugador o jugadora que progresa tiende hacia un juego creativo y un estilo original, vinculados a su personalidad.

 

v    La victoria casi siempre corresponde a quien mejor sepa comprender al otro, a quien capte sus fuerzas y sus debilidades mentales. Nuestro rostro no debe dejar traslucir nada; cualquier gesto de preocupación supondría darle pistas al adversario.

 

v    Lo esencial radica en la capacidad del jugador para transformar una derrota decepcionante en una lección instructiva.